Capital Humano

Sistema de pensiones de México, entre los peores evaluados del mundo

Oct 21, 2020 Angel Ruiz

El actual sistema para el retiro en México se encuentra entre los peores evaluados del mundo, de acuerdo con el Índice Mundial de Pensiones elaborado por Mercer y el CFA Institute y que cubre dos tercios de la población mundial. De acuerdo al ranking, nuestro país ocupa el lugar 35 de 39 sistemas de ingresos de jubilaciones comparados.

En un año, México tuvo un decremento en su puntaje en este índice, su calificación general pasó de 45.3 a 44.7 puntos entre 2019 y 2020. Esta baja se debe a pequeños movimientos en los subíndices de adecuación y sustentabilidad.

En el subíndice de adecuación, nuestro país ocupa el último puesto del comparativo internacional con una nota de 36.5; en sustentabilidad, en el lugar 15 con una calificación de 55.8; en integridad, en la penúltima posición con un resultado de 42.2 puntos.

Cada subíndice se compone de diversos indicadores. En adecuación, se consideran elementos como beneficios, diseño del sistema de ahorro, apoyos gubernamentales y crecimiento de los activos. En sustentabilidad se califican aspectos como cobertura de las pensiones, activos totales, demografía y expansión pública; en integridad, se evalúa la regulación del sector y los costos de operaciones de los sistemas de jubilaciones.

De acuerdo con el índice, el sistema de jubilación en México tiene resultados similares al de Argentina, India, Turquía, Japón, Tailandia, China y Filipinas. Todos estos modelos presentan “fatigas deseables”, pero con grandes debilidades y omisiones. “Su eficacia y sostenibilidad están en duda”, se destaca en el reporte.

Países Bajos y Dinamarca se mantienen a la cabeza en el ranking general, con el primero y segundo lugar, respectivamente. Holanda obtuvo el valor más alto del índice con 82.6 puntos. En el otro polo está Tailandia, el peor evaluado, con una calificación de 40.8 puntos.

Pensiones en riesgo de contagio

La covid-19 también podría contagiar los sistemas de pensiones en todo el mundo y provocar un debilitamiento a futuro, debido a una reducción de las contribuciones al sistema de pensiones, un menor rendimiento de las inversiones y el aumento de la deuda pública en la mayoría de los países, advirtió David Knox, socio senior de Mercer.

“Inevitablemente, esto afectará las futuras pensiones; lo que quiere decir que algunas personas tendrán que trabajar durante más tiempo, mientras que otras deberán conformarse con un nivel de vida menor durante su jubilación. Resulta fundamental que los gobiernos reflexionen sobre las fortalezas y debilidades de sus sistemas para garantizar resultados más sólidos para los jubilados en el largo plazo”, afirma.

Por su parte, Margaret Franklin, CEO de CFA Institute, expuso que desde antes de la pandemia de coronavirus, diversos sistemas de pensiones, tanto públicos como privados, ya presentaban presiones para mantener los beneficios.

“A lo largo de los años, hemos adquirido mucha experiencia acerca de la eficacia de los sistemas de pensiones y, si bien no existe un modelo de sistema de pensiones único que funcione para todos los países, el Índice Mundial de Pensiones ofrece información comparativa para diferenciar lo que es posible y práctico en cada mercado”, dijo Margaret Franklin.

Futuro incierto para el sistema

La pandemia no sólo ha dejado una crisis sanitaria, sus efectos económicos a largo plazo van a tener un impacto negativo en las industrias, las tasas de interés y el rendimiento de las inversiones. En consecuencia, la provisión de ingresos de jubilaciones adecuados y sostenibles a futuro es un tema que se encuentra en duda.

Debido al confinamiento y sus repercusiones económicas, muchos gobiernos han implementado una serie de acciones para mitigar el impacto y apoyar a sus ciudadanos y sus sistemas de pensiones.

Deep Kapur, director del Centro Monash para estudios financieros (MCFS), afirmó que muchos gobiernos de todo el mundo han respondido a la pandemia con un importante estímulo fiscal, y los bancos centrales han adoptado una política monetaria no convencional.

“Las perspectivas de rendimiento de las inversiones son poco favorables, mientras que la volatilidad puede ser elevada, y ello se suma a los retos habituales derivados de la gestión del riesgo en una cartera de pensiones”, explicó.

Las decisiones que han tomado algunos gobiernos al permitir el acceso temporal al ahorro para las pensiones o bien, la reducción de las tasas de contribución obligatoria para mejorar la liquidez de las familias, son cambios que pueden tener un impacto significativo en la adecuación, sostenibilidad e integridad de los sistemas de pensiones y, de este modo, influir en la evolución del Índice Mundial de Pensiones en los próximos años, opina el director general del MCFS.

México es uno de los países donde, incluso antes de la pandemia, las personas que pierden su empleo pueden retirar una cantidad de su Afore, hasta 90 días o el 11.5% de los recursos ahorrados.

En los primeros nueve meses del 2020, los retiros que han realizado los mexicanos que se quedaron sin trabajo ascienden a 14,376 millones de pesos, un monto 67% mayor que el reportado en el mismo periodo del 2019. Estos retiros disminuyen las semanas de cotización de los trabajadores, lo que se traduce en tener que laborar más tiempo para jubilarse, o bien, obtener una pensión más baja.

“Resulta interesante mencionar que los dos principales sistemas de ingresos de jubilación en el Índice Mundial de Pensiones, Holanda y Dinamarca, no han permitido el acceso anticipado a los activos de pensiones, a pesar de que los activos de cada sistema de pensiones representan más del 150% del PIB del país”, dijo David Knox.

Alternativas para México

De acuerdo con el estudio, el valor general del índice para el sistema mexicano podría incrementarse mediante las siguientes acciones:

  1. Introducir el requisito de que parte del beneficio de jubilación se tome como un flujo de ingresos.
  2. Incrementar el nivel de contribuciones financiadas aumentando así el nivel de activos a lo largo del tiempo.
  3. Mejorar los requisitos de gobierno para el sistema de pensiones privado, incluida la necesidad de niveles mínimos de financiación en los planes de beneficios definidos.
  4. Optimizar el nivel de comunicación requerido a los afiliados de los planes de pensiones.

“En México entendemos la importancia del tema y estamos trabajando en fortalecer nuestro sistema público de pensiones. Actualmente, se está revisando en el Congreso una propuesta que incluye puntos muy relevantes alineados a las acciones recomendadas que estamos seguros beneficiará sustancialmente el retiro de un gran número de trabajadores”, destacó Leonardo Lara, líder del área de Patrimonio para Mercer México.

Entre los puntos más relevantes de la reforma impulsada por el gobierno federal, el especialista resalta el aumento en el nivel de aportación de 6.5 a 15%, la disminución de las semanas de cotización para tener acceso a una pensión mínima garantizada, el incremento en el monto potencial de la pensión mínima y la reducción del nivel de comisiones que cobran las Afores.

Aunque hay buenas señales para mejorar el sistema mexicano de pensiones hacia el futuro, Leonardo Lara concluye que hay pendientes importantes que deben considerarse en esta renovación del modelo, como ampliar la cobertura e incluir a trabajadores independientes para que más personas tengan acceso a una jubilación, fomentar una cultura del ahorro voluntario para el retiro y ofrecer beneficios fiscales preferentes e iguales para todas las opciones de ahorro.

 

 

Fuente: Factor Capital Humano.