Estilo de vida

Tips para evitar las comidas tentación

Feb 01, 2017 Mariana Fonteboa

Seguramente te ha pasado: estás a dieta o intentando comer saludablemente, pero en el trabajo es cumpleaños de fulanita y hay pastel, así que bien puedes “darte una licencia y comer un pedacito”… que se convierte en una rebanada grande, ¡total! En la comida se te antoja un refresco bien frío y aunque llevaste de comer ensalada, tu plan de alimentación saludable, ya se fue por la borda. ¿Cómo enfrentarte a esas comidas tentación?

¡Qué gran paradoja! Esos mismos alimentos que te parecen tan deliciosos suelen ser, justamente, los primeros que tienes que eliminar cuando estás a dieta (para bajar de peso o por otras razones de salud). Incluso, hasta se vuelven más sabrosos y codiciados ni bien te enteras que deberás evitar comerlos, ¿no es así?

Algunos estudios demuestran que, en general, se desea lo que se está acostumbrado a comer. Por ejemplo, si reemplazas las hamburguesas de carne por el mismo producto elaborado con soya, es posible que luego de un tiempo las primeras ya no te resulten tan atractivas y dejes de desearlas con tanta intensidad. Incluso, después de un tiempo, hasta puede que no te caigan bien o te sientas pesado luego de comerlas.

De todos modos, es cierto que superar la tentación puede resultar una tarea muy difícil, que tiene que ver no sólo con tus hábitos sino también con tu estado de ánimo y el contexto que te rodea. Hasta puede parecerte imposible evitar la tentación si participas en reuniones y fiestas constantemente o si tienes muchas preocupaciones en el trabajo o estás ansioso(a) por algún motivo personal.

Por eso, como tu preocupación es llevar una dieta saludable y poder cumplir con tu objetivo sin caer en la tentación, a continuación encontrarás varias recomendaciones que pueden ayudarte a quitar de tu mente esos deseos incontrolables de comer lo que no debes:

1. Toma agua

Cada vez que tengas la tentación, bebe uno o dos vasos de agua. Eso hará que te sientas satisfecho y aliviará tus deseos. Si el agua no es suficiente, prueba acompañarla comiendo un puño de 30 gramos de frutos secos (seis nueces, 12 almendras o 20 cacahuetes).

2. Limpia tu alacena

Elimina de tu alacena o refrigerador esos productos que no debes comer, así te será más fácil evitarlos.

3. Muévete

Antes de ir hacia la alacena o al refrigerador en busca de eso que tanto se te apetece, sal a correr o a caminar, ponte a saltar, sube y baja las escaleras del edificio o haz algún tipo de ejercicio. De paso, puede que bajes de peso más rápido.

4. Distrae tu mente

Por ejemplo, puedes llamar a algún amigo, escuchar música o ir a hacer alguna diligencia.

5. Relájate

El estrés y las tensiones pueden atentar contra tu buena voluntad y hacerte caer en la tentación. Aprende a controlar tus nervios (puedes ayudarte con técnicas de relajación, respiración, meditación o visualizaciones, por ejemplo).

6. Descansa

El cansancio también puede hacer que quieras comer más. Trata de dormir bien por las noches y, si puedes, no está de más que tomes una breve siesta para recuperar energías.

7. Cambia

A veces puede ser útil que modifiques tus rutinas. Por ejemplo, si estás acostumbrado a pasar frente a una panadería que vende delicias irresistibles, elige otro camino y evita pasar por allí. ¿Otros cambios? En vez de comer una barra de caramelo o alguna golosina puedes tomar sorbos de café con leche descremada o lavarte los dientes y hacer gárgaras, para cambiar el gusto de tu boca y hacer que la tentación desaparezca.

8. ¡Date el gusto!

Evitar siempre los alimentos que tanto deseas puede arruinar tu dieta, cuando ya no aguantes más la tentación. Una o dos veces por mes, permítete comer eso que tanto te agrada, pero trata de tomar una porción pequeña.

Lo importante no es que dejes de comer todo lo que te gusta ni que te reprimas ante cada bocado que quieras llevare a la boca. Por el contrario, la idea es que aprendas a distinguir entre los alimentos que son más o menos saludables y cuáles son los más apropiados para ti.

9. ¡Anímate!

La motivación y tu forma de pensar en la comida, los alimentos y en la dieta son muy importantes para el éxito. Si dejas de pensar en ciertos alimentos como algo prohibido y cambias tu forma de como te alimentas en general ampliando tu menú, verás que hasta puede convertirse en un proceso divertido.